No siempre se quiere irse de vacaciones solo. A veces, de forma espontánea, aparece alguien del círculo de amigos o conocidos que quiere venir. Pero ¿qué pasa si no es así y tampoco se quiere necesariamente viajar solo? Entonces, además de las apps para buscar compañero de viaje y otras formas de encontrar un acompañante, también son adecuados los viajes para mayores solteros. Lo bueno es que todos los participantes son de edad más avanzada y nadie viaja solo. Por supuesto, para los más valientes existe también la posibilidad de viajar y conocer gente a través de grupos de «vacaciones a cambio de trabajo», que se encuentran en gran número en internet. Pero con los viajes para mayores solteros siempre se está del lado seguro. Algunos operadores turísticos incluso se han especializado en ello o, al menos, lo han incorporado a su programa. Porque, aunque ya no se sea tan joven, uno sigue estando en forma y no solo quiere vivir algo, sino que, con suerte, también quiere poder enamorarse. Así, las vacaciones no solo quedan en el recuerdo, sino que se mantienen durante mucho tiempo también en el día a día.

Numerosos viajes a distintos países Los operadores turísticos ofrecen vacaciones en distintas categorías de precio y también en distintos países. Pero eso no es todo. Porque, entre circuitos y vacaciones de senderismo, también se ofrecen travesías en velero y otros viajes en barco. Cada viaje se ha diseñado siempre de forma coordinada. Los buenos operadores procuran que el número de hombres y mujeres que viajan sea equilibrado. Solo así nadie se siente excluido y todos tienen la posibilidad no solo de ligar, sino también de crear buenos contactos. Los operadores también conocen el problema de que algunas personas no han viajado en toda su vida y, de mayores, sienten de pronto la necesidad de conquistar el mundo. Aquí ayuda que no solo viaje un acompañante de habla hispana, sino que haya también alguien que domine el idioma del país en el que se pasan las vacaciones. Lo más importante quizá sea, sin embargo, que en los viajes exista la posibilidad de conocer a una pareja, pero que lo principal no sea conocerse mediante juegos de cualquier tipo, sino el viaje compartido. Solo así, al final de las vacaciones compartidas, todos los participantes pueden decir que han pasado un tiempo agradable y reparador, aunque no se hayan enamorado. Porque los sentimientos son distintos y tampoco se debe forzar nada. Pero un buen contacto que dure más allá del viaje suele valer más. Y quién sabe, ¿quizá surja el amor si el contacto con otro participante del viaje se mantiene?

Reunir experiencias A veces, lo que nos llevamos de los viajes son, siempre, las experiencias. Estar abierto a lo nuevo y entregarse a ello sin pensar en lo que opinaría otra persona. Al fin y al cabo, ya hemos superado esa edad. Puedo recomendarle mucho un viaje para solteros así. Porque yo misma lo he vivido ya con mis 65 años y mi círculo de amigos y conocidos ha crecido desde entonces. A mi nueva pareja, sin embargo, la conocí a través de un conocido del viaje. Porque también eso es posible. Solo puedo decir: pruébelo y reúna sus propias experiencias. No se arrepentirá. Buen viaje.